Viktoria Mullova interpreta a Bach en estado puro

En el primer concierto en solitario que la violinista de origen ruso Viktoria Mullova ha celebrado para la Sociedad de Conciertos de Alicante, ha dejado patente su predilección por la obra de Johann Sebastian Bach. Cuatro de las seis piezas que ha interpretado para el público alicantino y el bis son obra del compositor alemán.
Esa conexión tan personal y la forma tan especial con la que Mullova interpreta el violín barroco se dejaron sentir desde los primeros compases de los movimientos primero y segundo de la Partita n°1 en si menor BWV 1002 (que retomó en la cuarta pieza interpretando los movimientos séptimo y octavo) y la Sonata n° 3 en do mayor, BWV 1005, ambas de Bach, que constituyeron el eje central del concierto. La artista ha ejecutado con maestría y bellos compases los ritmos de las danzas que las inspiraron.
La versatilidad de Viktoria Mullova ha quedado patente con su magnífica interpretación de la Sonata para violín solo, op.115, de Sergei Prokofiev, que fue de los movimientos rítmicos sostenidos al lirismo, a la que siguió una pieza actual, Brazil, compuesta por Misha Mullov-Abbado (hijo de Mullova), que ha aportado frescura contemporánea y un gran contraste al programa.
Ha cerrado el concierto como ha comenzado: con una obra de Bach. En esta ocasión ha tocado la Partita n.º 2 en re menor, BWV 1004, considerada una de las obras cumbre para violín de la historia de la música por su belleza, armonía, melodía y complejidad técnica, que la artista ha interpretado con multitud de matices y alternancias rítmicas.
El Adagio de la Sonata nº 1 en sol menor, BWV 1001 1 Sonata, también de Bach, ha sido el bis que ha regalado al público de Alicante.




